De las emociones aprendidas

A los espacios mentales, los que tenemos en la sutileza vulgar del principiante.

La marea empieza a enojarse, y chocaba su cabeza contra las rocas. Entonces llegaron los extranjeros con sus nuevas formas, y salpicaban sus sonidos sobre el canto solitario del pequeño niño. Pero el aprendiz no quería saber de ellos… porque no los conocía, estaba bien en su intimidad, en el acantilado, donde las olas no llegaban y el mundo solo lo veía. Entonces las olas saltaron sobre cada rincón del acantilado, el río lo inunda, el niño se desvanece en el llanto de la ola. La canción se torna triste, amarga y solitaria… Los extraterrestres lo quieren ayudar. Los extraterrestres lo salvan, lo quieren, lo aguantan… Y el niño empapada tiene la conciencia y ahora los quiere…Aprendió un nuevo sentimiento, el no lo quería… Y ahora camina con nuevos amigos, extraños, distintos.